No hay solución económica si una familia gasta más de sus ingresos. Tendrá que aumentar estos últimos o equilibrar aquellos; caso contrario tomará préstamos para consumo, con las consecuencias que son de prever. La tragedia de este país es que todos los partidos políticos que llegaron al poder siempre prometieron grandes planes y los habitantes esperamos que los problemas se solucionen pero parecen ser espejismos que pronto se esfuman. ¿Sólo para votar se habla de libertad y democracia? ¿Sólo para las elecciones? Escuchamos que hay que volver a la Constitución. ¿Cuántas veces los gobiernos de turno piensan que pueden dictar leyes y decretos que coartan la libertad que la Constitución proclama, adueñándose en forma monopólica de los actos económicos de la nación? Por ahí resultaría más importante que los partidos políticos anuncien primero qué es lo que no van a hacer.

Carlos Pappalardo

Rivadavia 7a cuadra

Lules